Felanitx
La escena interior está bañada en un suave y etéreo resplandor que emana de una ventana circular de vidrio de colores, proyectando reflejos coloridos a través de las paredes de piedra. Una gran escalera con peldaños de piedra pulida conduce hacia arriba, flanqueada por una majestuosa estatua de un ángel, intrincadamente tallada y de pie como un centinela. El ángel sostiene un estandarte, añadiendo un sentido de reverencia histórica al espacio. Las paredes están adornadas con molduras detalladas, realzando la elegancia arquitectónica. Una planta en maceta añade un toque de naturaleza, contrastando sutilmente con las texturas de piedra. La atmósfera es serena y contemplativa, evocando un sentido de intemporalidad.