Son Moro
Una cebra solitaria se erige con gracia sobre un montículo terroso de suave pendiente, sus llamativas rayas negras y blancas contrastan vívidamente contra el claro cielo azul. El suelo es una mezcla de tierra seca y rocas dispersas, sugiriendo un ambiente cálido y árido típico de un entorno de safari-zoológico. En el fondo, un grupo de palmeras y densa vegetación añade un toque de verdor, mientras que un edificio bajo y discreto asoma, integrándose en el entorno natural. La atmósfera es serena y tranquila, con la cebra pareciendo a gusto en su hábitat.