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¿Qué tipos de fauna y flora se pueden observar cerca de las cuevas de la Cova des Drac en Mallorca?

Al explorar la zona alrededor de la Cova des Drac, en la costa este de Mallorca, se encuentra un paisaje lleno de flora y fauna mediterráneas típicas que prosperan en este entorno insular. Los alrededores secos y rocosos suelen estar salpicados de hierbas aromáticas como el romero y el tomillo, cuyos aromas llenan el aire. Arbustos resistentes como el lentisco y el lentisco mastuerzo aportan textura al matorral, mientras que las flores silvestres ofrecen estallidos de color en primavera y a principios del verano. Si mira hacia arriba, a menudo puede avistar aves como el elegante águila de Bonelli o el cernícalo común cazando en el aire, especialmente en las colinas cercanas. Pajarillos más pequeños como los reyezuelos y los pinzones revolotean entre los olivares y las algarrobas que bordean los senderos.

La fauna alrededor de las cuevas costeras incluye alguna mangosta, introducida hace algunos años pero que ya es una presencia habitual, y lagartos autóctonos que se asolean sobre las rocas calientes. Las zonas rurales de la isla atraen conejos y, si tiene suerte y guarda silencio, podría avistar alondras o murciélagos nocturnos que emergen al anochecer. Los pinares cercanos en las laderas que se elevan hacia los parajes de Sant Llorenç ofrecen cobijo a más aves y el dulce aroma de la resina de pino. Esta combinación de vida vegetal y animal alrededor de las cuevas enriquece cualquier visita, proporcionando una visión del equilibrio natural que aquí existe, muy alejado de las playas llenas de turistas.

Recorrer los senderos próximos a la Cova des Drac recompensa tanto con maravillas geológicas subterráneas como con una mirada auténtica a la biodiversidad de Mallorca en la superficie. La interacción de la luz solar a través de los pinos y los pinos carrascos, el zumbido constante de las cigarras en verano y el ocasional llamado distante de un águila crean un mosaico sensorial que perdura mucho después de marcharse. Ya sea caminando por la costa o ascendiendo suaves colinas cercanas, este tapiz vivo de flora y fauna es un reflejo del lado más tranquilo y salvaje de la isla.