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¿Qué dificultades enfrentan los agricultores para mantener los sistemas tradicionales de riego en la Serra de Tramuntana?

El aroma de la tierra húmeda después de una lluvia poco frecuente en la Tramuntana recuerda a los agricultores locales lo frágiles que son sus canales tradicionales de riego. Estas acequias, que llevan funcionando siglos, dependen en gran medida de caudales constantes en primavera que se han vuelto cada vez más impredecibles. Los recientes cambios en los patrones climáticos — prolongados periodos secos interrumpidos por lluvias intensas — alteran el delicado equilibrio en la distribución del agua, dejando a veces las terrazas resecas o anegadas por turnos. Para cultivos como los olivos y almendros, esta irregularidad pone en riesgo la cosecha y los medios de vida asociados.

Más allá de los elementos, los cambios demográficos afectan considerablemente a estos agricultores de las laderas. Muchos jóvenes abandonan pueblos como Valldemossa y Deia para buscar trabajo en Palma, llevándose consigo el conocimiento transmitido de generación en generación sobre la gestión de las complejas redes de canales. Esta migración reduce la mano de obra encargada del mantenimiento laborioso que requieren los canales de piedra en seco. Sin un esfuerzo colectivo, se deterioran secciones del sistema, disminuyendo su eficacia justamente cuando más se necesita un mantenimiento adaptativo.

La presión financiera agrava estas dificultades. Los pequeños propietarios suelen carecer de capital para modernizar infraestructuras envejecidas o para proteger los canales de la erosión causada por lluvias intensas. Algunas explotaciones mayores en Manacor o el Pla de Mallorca pueden adoptar sistemas modernos de riego por goteo, pero los tradicionalistas consideran que estos no son compatibles con el paisaje aterrazado ni con el patrimonio cultural de la isla. A menudo, sólo unas pocas manos dedicadas reparan y limpian los canales cada año, preservando una práctica centenaria que sostiene tanto la agricultura como la identidad en las laderas de la Tramuntana.