Sant Joan
En el sereno patio de Els Calderers, un rústico pozo de piedra se erige como un punto central, rodeado de exuberante vegetación. La superficie de piedra envejecida del pozo está adornada con hiedra trepadora, proyectando sombras moteadas bajo el sol del mediodía. Un simple balde de metal cuelga de una polea, insinuando el uso tradicional del pozo. Cerca, una variedad de plantas en macetas y arbustos añaden a la atmósfera verde, mientras que la fachada de piedra de un edificio asoma entre el follaje, sugiriendo un entorno histórico. La escena es tranquila y acogedora, con una suave brisa que susurra entre las hojas, evocando una sensación de intemporalidad y conexión con el pasado.