Palma
La imagen muestra una impresionante estatua de bronce de Sant Miquel Arcangel, posando con las alas extendidas, de pie triunfante sobre un dragón sometido. Esta escultura dinámica se sitúa frente a un fondo de una pared de piedra rústica, con una gran puerta de madera que exuda un encanto histórico a través de su textura desgastada y acentos de hierro. El patio está enmarcado por exuberantes plantas verdes, añadiendo un toque de naturaleza a la atmósfera serena y contemplativa. La luz se filtra suavemente, proyectando sombras suaves que realzan las texturas de la piedra y el metal, evocando una sensación de intemporalidad y reverencia en este entorno tranquilo.