Santa Eugènia
El monumento se erige alto contra un fondo de cielos nublados, su superficie de piedra desgastada por el tiempo y los elementos. La cruz en la parte superior de la estructura es prominente, proyectando una silueta solemne. La base del monumento está adornada con intrincadas tallas, parcialmente cubiertas de musgo y líquenes, añadiendo textura y un sentido de historia. Alrededor del monumento, el paisaje es exuberante con vegetación, con un denso bosque visible a lo lejos, contribuyendo a una atmósfera tranquila y contemplativa.