Puerto de Sóller
El interior del oratorio de Santa Catalina se caracteriza por sus paredes de piedra rústica, que exudan un sentido de encanto histórico y atemporal. El espacio está suavemente iluminado por la luz natural que entra a través de ventanas estrechas y verticales, proyectando sombras suaves sobre las superficies texturizadas. El techo está sostenido por vigas de madera, añadiendo calidez y un toque de elegancia rústica a la atmósfera. El suelo es simple y sin adornos, complementando los tonos terrosos de la piedra. Varios objetos y exhibiciones informativas están dispuestos por toda la sala, sugiriendo una exposición o un entorno educativo. El ambiente general es sereno y contemplativo, invitando a los visitantes a explorar y reflexionar sobre el entorno.